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Colonia Mágica por Yaqueline

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Anécdotas de Colonia Uruguay
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Llegar a Colonia en cualquier momento del año es un regalo, pero visitarla cuando recién está despuntando el verano es una caricia para el alma.
El paisaje es maravilloso y cada uno de los sentidos pueden percibir que estamos en un lugar muy espacial, un lugar que se encuentra al límite de lo mágico donde se conjugan el pasado y el presente de una manera única.

Caminar por cualquiera de sus playas cuando los tímidos rayos del sol apenas se empiezan a mostrar, es comenzar el día como bendecidos por el cielo, cada color que se va mostrando es cómplice del paisaje que junto a una suave brisa que acompaña el sonido del agua rompiendo en la rocas de la costa nos invita a ser parte de la magia.
Recorrer sus calles bordeando la costa y ver el Río hasta perderse en el horizonte como queriendo decir que no tiene fin nos invita a soñar como en otros tiempos soñaron otros navegantes que forjaron un nuevo mundo entre luchas e historias de amor, pasión y libertad.

Basta caminar por las angostas callecitas empedradas y observar las construcciones de los siglos pasados para imaginarse que con cada uno de sus adoquines se escribieron diferentes historias que han dejado sus huellas grabadas como a cincel en cada piedra que se levanta como testigo de aquellas historias, de aquellos hombres y mujeres que pasaron por este lugar cuando aún sus aguas eran vírgenes, sus bosques eran impenetrables y sus amos y señores eran el viento y el agua quien deban forma a las rocas, a las dunas y a las limpias y extensas praderas que dormían acogidas por una manta de infinitos colores.
Ser testigo de un atardecer de verano en el Río de la Plata, no tiene precio. El sol infinitamente bondadoso tiñe de colores el espejo de agua y ofrece un espectáculo único, irrepetible y mágico.

Más de tres siglos testimonian la llegada de hombres de todas partes del mundo, cada uno llegó con un sueño, cada uno escribió su historia en las callecitas empedradas, cada uno dejó algo de sí y se llevó lo más valioso que tiene este lugar, la magia, la capacidad de soñar y de saber que no importa si fue en siglos pasados o si es ahora, pasar por Colonia y vivir su historia, sus calles y su paisaje te hechiza de tal manera que te invita a volver y a soñar, te invita a visitarla una y otra vez hasta que te atrapa y forma parte de ti.

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